¿Cuánto cuesta fabricar un producto?

 

Una de las preguntas más recurrentes cuanto tenemos una idea de producto es ¿cuánto cuesta fabricar mi idea de producto?

He pensado que puede ser interesante compartir cómo lo hago para tener un precio de referencia y ver la manera más rápida para saberlo y así validar su viabilidad.

Cada empresa tiene sus procesos según su tamaño y el producto que comercializa, pero creo que os puede ayudar otro punto de vista para gestionar futuros proyectos de diseño.

 

Estética vs. Fabricación: Los grandes enemigos

No todo lo que uno diseña sobre el papel se puede llegar a fabricar tal cual. Las limitaciones técnicas siempre estarán ahí, y cuando antes sepamos los límites, mejor.

En un nuevo proyecto, puede que nos encontramos en dos situaciones. La primera, que ya tengamos un briefing acotado que nos definen los materiales y procesos de fabricación, cosa que nos ayudará mucho a avanzar y descartar diseños inviables. Y otro caso, donde tenemos vía libre, ya sea por que nos toca trabajar por una gran empresa, o porqué estamos diseñando un producto sin saber aún como lo fabricaremos.

Como consejo, siempre que uno se pone a diseñar un producto, tiene que tener claro los procesos de fabricación que tenemos disponibles. Debemos de tener localizados todos los proveedores de nuestro alrededor. También debemos de poner atención en aprender de los productos que nos rodean y vemos a diario y preguntarnos como están fabricados. Tenemos que cuestionarnos cada detalle. Y si no lo sabemos, buscarlo rápidamente y así tendremos una base de datos mental de todos los procesos que nos vamos encontrando. Sin estos conocimientos, daremos palos de ciego para llegar a diseñar productos viables a nivel económico.

Lo sé, los libros sobre creatividad nos dicen que primero nos debemos centrar en el proceso creativo y después el resultado se adapta a los procesos de fabricación. Pero esto es la teoría, la cual está creada para aquellas empresas grandes, metódicas, que siguen un proceso minucioso, con mucho tiempo y recursos, que disponen de distintos departamentos y un mercado seguramente grande.

A medida que pasen los años, la deformación profesional nos hará diseñar ya pensando como hacer cada pieza que dibujemos. Y si no lo vemos claro, ya buscamos la solución para adaptarlo a los procesos que tenemos a mano.

Es verdad que en el proceso de diseño y creatividad, la fabricación debe quedarse a parte, pero a la hora de la verdad, se busca avanzar lo más rápido posible. Por lo que realizaremos un proceso en paralelo de diseño juntamente con una primera fase inicial de desarrollo y definición de materiales.

 

Estudio de viabilidad: Empecemos a hablar de dinero

Llegamos al punto que el diseño que hemos seleccionado entre muchos nos gusta y queremos saber cuanto nos costaría fabricarlo. Pero primero deberemos marcarnos un precio objetivo ideal, el cual no podemos sobrepasar si queremos entrar en el mercado. Esto se consigue realizando un estudio de mercado de la competencia y del segmento usuarios el cual queremos llegar. Una vez tengamos el precio objetivo marcado, nos ayudará a acotar los costes máximos de cada componente y ver por donde debemos centrarnos en reducir precio.

 

Comparación entre procesos: Vayamos pieza por pieza

Estos procesos de fabricación y selección de materiales quedaran acotados según las unidades de producción prevista del producto. Un molde de inyección de plástico de 8.000€ no supone mucho para producciones de 2.500 unidades año. En cambio, para producciones de 100 unidades al año deberemos considerar otros métodos de fabricación más económicos.

A veces lo mejor, es enviar un boceto para preguntar precios para tener un primer contacto con los precios de mercado y ver si podemos continuar hacia una dirección concreta donde la única alternativa es un proceso de fabricación muy concreto.

Muchas veces nos ofuscamos en querer desarrollar una pieza con un único proceso de fabricación sin parar a pensar que puede haber alternativas mucho más económicas.

Pero volvamos a la pregunta inicial, ¿cómo sé lo que vale cada cosa?. Si ya tenemos claro los procesos de fabricación con los que fabricaremos el producto, la mejor respuesta que os puedo dar es: pedir presupuesto. Pero no pedir con un simple boceto sino que debemos definir una primer diseño.


No es lo mismo fabricar la pieza que vemos en la foto con corte láser que mecanizando. Con los dos procesos llegaríamos al mismo resultado, pero a precios muy distintos.

 

Definición y desarrollo superficial: Comencemos a sumar

Para comenzar a tener una imagen general del coste aproximado del producto, una vez ya tengamos elegido el diseño, debemos de realizar un despiece de las partes que componen el producto, pero sin entrar en detalles técnicos muy profundos. Deben ser partes con la suficiente información para que los proveedores nos puedan dar un precio. Por lo que deberemos pasar el boceto a 3D para comenzar a tener medidas, grosores y proporciones. Si definimos demasiado las piezas ya listas para fabricar, y empezamos a preguntar precios, lo que nos pasará es que cuando nos entreguen el presupuesto, oh sorpresa, vale 4 veces más de lo que pensabas. Por lo que deberemos volver a la mesa de trabajo y empezar desde cero buscando alternativas. Con la consiguiente perdida de tiempo. Por lo que recomiendo realizar un desarrollo superficial pero de las piezas más importantes que componen el producto que hemos detectado en el despiece del producto a desarrollar y que intuimos que serán las más costosas del producto. Con estas piezas semi-desarrolladas, iremos pidiendo precio del coste de fabricación y si se requieren útiles como moldes o soportes de montaje. Si vemos que a medida que nos van dando precio los proveedores para poder fabricarlas, encajan en nuestro precio objetivo, ya iremos profundizando en detalle y aportar todo los elementos técnicos y tiempo que requiere cada pieza.

 

Escalabilidad: Pensando en el futuro

Podemos encontrarnos con productos que uno piensa fabricar 100 unidades al año y decide un proceso de fabricación muy artesanal. Esta elección al principio puede parecer razonable sin ser muy optimista pensando que la demanda nunca superará esta cantidad. Pero muy difícil de escalar. Pero una vez el producto se empieza a comercializar, podemos encontrarnos que la demanda se puede disparar sin poder dar servicio a los pedidos. Por lo que se puede morir de éxito por una falta de planificación.

Lo que recomiendo es definir los precios pensando en cantidades más grandes de las que inicialmente pensamos comercializar, lo que nos hará seleccionar procesos de fabricación más caros al principio y que el coste repercutirá en los márgenes. Otra alternativa sería fabricar el producto pensando en la futura posibilidad de pivotar y cambiar el proceso de fabricación sin cambiar la estética, como el caso del tubo que hemos vista anteriormente. Se podrían hacer 10 unidades mecanizadas con un alto coste, pero suficientes para hacer la promoción del producto y, si vemos que el producto es aceptado en el mercado, pasar al corte láser y tener centenares de unidades fabricadas al día.

Espero que os haya servido de para traer un poco de luz para sacar vuestro proyecto adelante.

Y si necesitas ayuda en el desarrollo de vuestro proyecto o asesoramiento para empezar, no dudes en contactar conmigo!

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